lunes, 16 de mayo de 2011

Choice made.

No es un "me quiere, no me quiere". No es un "lo digo, no lo digo". La seguridad y la certeza en mis palabras me juegan una buena pasada, y no quiero desperdiciarla. He sabido que sufrir es aprender, que aprender es crecer, que crecer es brillar. Pero mi Centauro se apaga de a poco. Sólo queda el silencio. El silencio brusco y las heridas. Aquellas que el 8 de diciembre nacieron y no se fueron jamás. Sólo queda el terror oscuro, el alcohol en la garganta, el humo en los pulmones. Me iré flaqueando, ni siquiera volando, porque las alas me las han cortado. Pero seré fuerte y creceré por mérito propio. Y por el de ninguna persona más.

Basta de confiar, de reir, de soñar. La vida me muestra su lado corrosivo, pero las ganas de seguir de pie no me las va a sacar nadie.

...::A quemar las naves, a buscar alguna clave::...