jueves, 16 de diciembre de 2010

Janeiro. Parte Tres.

N:

El fuego quema mi garganta. Este apocalipsis interior no termina más, va arrasando con mis ganas de seguir intentando y termina con mis ganas de vivir. Comprendo que este suplicio en el que estoy atascada no tiene salida, estoy en un laberinto que cambia de recorrido y su salida no es siempre la misma.  La magia macabra supera a la belleza... Y no puedo hacer nada contra eso.

F:

Puedo escucharte, estoy acá con vos.

martes, 14 de diciembre de 2010

Janeiro. Parte dos.

Los días pasan lento y lastiman. Lastiman porque seguís sin aparecer, sin poder acoompañarme en este sueño que construimos día a día. Las horas pasan, llueve espinas hirientes, que se entierran en lo más profundo de mi alma perdida en este tumulto de recuerdos, pensamientos, frustraciones y esperanzas.

Te lleveron, te soltaron de mi mano. ¿Por qué te quieren?. Esta soledad que se acumula desde lo más adentro de mi ser, que está por explotar de furia y tristeza, se encuentra en período de ebullición.. quema y destruye... hiere y mata.

Agonizo minuto a minuto, tratando de sobrevivir a esta injusticia, a este hecho fortuito que no nada más ni nada menos que la cruel realidad, no tener tus besos al despertar, tus abrazos al fracasar, tus palabras al fallar, tu amor a todo momento.

Quiero retroceder el tiempo y empezar el camino de nuevo, por lo menos no me encontraría sola, ni desamparada, sin tu persona a mi lado. Me siento tan culpable de todo, me pongo a pensar en todo lo que vivimos durante este tiempo, y llego a la conclusión de que pocas veces valoré lo que hacías por mí. Pocas veces te entendí, pocas veces te dí lo que necesitabas. Siento que las segundas oportunidades se desvanecen en el aire... Siento que todo se desvanece...


Fading of the day
as night takes over
and I can almost feel
you here

Your memory remains
I breath it closer
I swear that I still feel you near

The cool wind is taking over
it's taking over

So far away
you're gone so long
ohh and I'm waiting

domingo, 12 de diciembre de 2010

Janeiro.

Aterrizamos en la aldea de las incertidumbres, con un escudo de haz de luces fuertes. No había mapas, ni guías, ni estrellas, ni musgo entre los árboles. Sólo nosotros dos, y la fe a la cual nos aferrábamos.

Caminamos sin rumbo alguno, como dos semillas que arrastra el viento a su paso, esperando poder toparnos con Janeiro. Cruzamos miles y miles de animales, unos alimentándose de las plantas, otros cazando cruelmente, pero no había nada de qué preocuparse, estábamos protegidos, no había que huir. No contemplamos con detalle esa escena, pero supe que aquella situación impactante era análoga a lo que vivíamos en la ciudad, gente alimentandose de las ideas de otros, de los sueños y proyectos de otros. Nos sentíamos como en casa a pesar de estar perdidos.

De repente un temblor invadió la tierra, alejandote de mí. Grité con todas las fuerzas tu nombre, y corrí detrás de vos, como nunca corrí en mi vida. Las piernas me pesaban, los ojos estaban fijos en tu imagen, cada vez más lejos de mi.

Desperté aturdida sobre el pasto. Estaba sola. Te habías ido. Temía por vos... y por tu vida. Me incorporé y grité desaforadamente tu nombre... y nada. Caminé tambaleándome, hacia ninguna dirección en particular, y gritaba y gritaba, empecé a correr, empecé a llorar. Caí de rodillas rendida. La esperanza de encontrarte con vida había muerto en mí.

Me recosté en el pasto, mis lágrimas mojaban la tierra, mis manos se aferraban a la hierba, mi llanto se perdía en la luz del día. Aquel haz de luz me abandonó y se perdió en el cielo.

Desperté de nuevo. Mis ojos tardaron en abrirse... Pero, ¿qué me había despertado?. Atardecía y en el horizonte veía lo que estábamos buscando: me paré y tapé la luz del sol con mi mano... Ahí era.

Corrí. Mis latidos eran muy fuertes, mis manos estaban escasas de fuerzas, mis piernas también. Había encontrado a Janeiro. Pero estaba sin vos...

Sigo estando sin vos, pero el haber cumplido nuestro sueño, hizo que en mí renaciera la esperanza de nuestro reencuentro...

I'll stop this
Real soon when you're back safe with me

When you come home, I’ll stop this
When you come home, I’ll hide it good
I’ll never cry again, when you come home, to me

In picture
I'd see it, you weren't really there
In truth I
Still feel it hanging in the air

When you come home, I’ll stop this
When you come home, I’ll hide it good
I’ll never cry agaïn, when you come home, to me

Come home to me....

[N.F]


 


viernes, 10 de diciembre de 2010

Golpes.

Miércoles 8 de diciembre. Yo sostenía que hasta ese entonces Dios me había abandonado, pero descubrí que me estuvo acompañando siempre. Nunca en la vida creí que algo tan pequeño, tan carente de violencia y despecho, podía hacer algo así. Mi rostro de asombro todavía dura, tratando de reconstruir los hechos a través de la vida que hicieron que esa determinación fuera tan negra. Dios me envió su última señal, su luz de advertencia, su llamada a reflexión. Nunca me dejó, y esperó que el peligro fuera constante en mi vida para poder llevar a cabo su comunicado. Lamentablemente recibí su recado... Y ya reflexioné.

El virus se seguirá propagando. Yo no voy a dejar que me infecte.


".... Padre nuestro que estás en el cielo...."